Inicio Opinión Contemplando la creación/P. Ángel Espino García

Contemplando la creación/P. Ángel Espino García

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                EL VIENTO ES UN FACTOR MUY IMPORTANTE DEL CLIMACuentan que un día Dios creó el cosmos con sus millones y millones de estrellas. Después creó nuestro planeta y le ordenó dar vueltas en torno al sol. La tierra era más bella que Venus, Marte o Júpiter. La adornó  con nubes, aves, bosques, frutales y aire limpio. Era un paraíso. Cuando Adán y Eva abrieron sus ojos, quedaron  maravillados. No había soberbia ni egoísmo en ellos, ni ira ni enfermedades y había comida en abundancia. Llenos de gozo daban a Dios las gracias por tan hermosa casa. Sin embargo un día llegó un personaje con cuernos y pintado del rostro, el cual usó su astucia para hacerlos pecar. La mujer estaba sola y le voló la imaginación hasta que pecó. Eva se sintió muy mal pero buscó a su señor y lo hizo caer. Cosas así, comenzaron a suceder, y tiempo después, llegó el primer asesinato, cuando Caín mató al inocente Abel. Cuando la humanidad creció, crecieron las guerras, la ira y la soberbia. Pasó el tiempo y Dios miró de nuevo su creación. Suspiró hondo y le brotaron dos lágrimas, diciendo: ¡Triste cuadro y pobre hombre! No supo responder. En la próxima vez, en lugar de crear un paraíso en la tierra, lo crearé dentro del corazón del ser humano. Lo exterior y los frutos vendrán después.

 

2.- LA CONEXIÓN ENTRE EL VIENTO Y EL CLIMA.- Los biomas terrestres como los desiertos, pastizales y bosques, son unos componentes de la biodiversidad del planeta. Y ¿Por qué hay zonas diferentes en la tierra? Por la variedad del clima que en su mayor parte es resultado de las diferencias en la temperatura y la precipitación promedio, generadas por la circulación mundial del aire. El viento es una forma indirecta de energía solar y es un factor muy importante del clima en la tierra. El aire es parte del sistema circulatorio mundial que transporta nutrientes, humedad, calor, partículas del suelo y también los elementos que contaminan. Por ejemplo: los vientos acarrean polvo rico en fosfatos y hierro desde el desierto del Sahara hasta América, pero también transportan desde África polvo rojizo y plaguicidas a la Florida en E.U. “Todo lo que hagamos afectará alguna parte de la biósfera, porque todo está conectado”.

 

3.- LA VOZ DE LA IGLESIA.- Dice el Papa Francisco: “No somos Dios. La tierra nos precede y nos ha sido dada. Se ha dicho que, desde el relato del Génesis que invita a “dominar” la tierra, se favorecería la explotación salvaje de la naturaleza presentando una imagen del ser humano como dominante y destructivo. Esta no es una correcta interpretación de la Biblia como la entiende la Iglesia. Los textos bíblicos nos invitan a “labrar y cuidar” el jardín del mundo. Labrar significa “cultivar, arar y trabajar”. “Cuidar” significa “proteger, custodiar, preservar, guardar y vigilar”. Esto implica una relación de reciprocidad responsable entre el ser humano y la naturaleza. (Alabado seas # 67) Bien dice un proverbio: “Si quieres cambiar el mundo, cambia tú mismo”. ¡Salvemos lo verde!