Inicio Opinión NO HAGAMOS DEL PLANETA UN DESIERTO/ P. Ángel Espino García

NO HAGAMOS DEL PLANETA UN DESIERTO/ P. Ángel Espino García

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Contemplando la creación

1.- Había un hombre enfermo de los ojos, pero soberbio. Un día fue con su familia y otras amistades a un museo para admirar los cuadros. Con aires de grandeza comenzó el hombre a criticar la primera obra de arte. Como olvidó sus gafas se paró frente a un espejo e inició su juicio. Dijo: esa obra está mal hecha, su ropaje es andrajoso, el rostro es vulgar y su pelo está sucio. La esposa se apenó y acercándose a su señor le dijo: querido: lo que estás viendo no es una obra de arte, sino un espejo.

2.- ASÍ EN LA VIDA.- Muchas veces vemos con prontitud las faltas en los demás y tardamos en ver las propias. Las fallas del prójimo nos parecen enormes, y las nuestras pequeñas. Debemos mirarnos en el espejo con más frecuencia y procurar corregirnos, siendo más indulgentes con los demás. Cristo tomó en sí, nuestras debilidades y las colocó en su  Corazón traspasado por la lanza de un soldado.

3.- LA VOZ DE LA IGLESIA.- Dice el Papa Francisco: “En la narración sobre Caín y Abel, vemos que los celos condujeron a Caín a cometer la injusticia extrema con su hermano Abel. Esto provocó una ruptura de la relación entre Caín y Dios, y entre Caín y la tierra, de la cual fue exiliado. El descuido en el empeño de cultivar y mantener una relación adecuada con el vecino, hacia el cual tengo el deber del cuidado y de la custodia, destruye mi relación interior conmigo mismo, con los demás, con Dios y con la tierra. Cuando todas estas relaciones son descuidadas, cuando la justicia ya no habita en la tierra, la Biblia nos dice que toda la vida está en peligro. Esto es lo que nos enseña la narración sobre Noé” (L. S. # 70)

4.- HAY TRES TIPOS DE DESIERTOS.- Las adaptaciones para sobrevivir en el desierto giran en torno a dos ejes: a) Soportar el calor. b) Cada gota de agua, cuenta. El primer tipo de desierto es el “Tropical”. Es muy caluroso todo el año, como el del Sahara y Namibia en África. Muy pocas plantas, muchas rocas y arena con ráfagas continuas, de vientos. El segundo tipo es el “Desierto templado”. Sus temperaturas son muy elevadas en verano y muy frías en invierno, como en El Mojave, en el sur de California. El tercer tipo es el “Desierto frío”. Su vegetación es muy pobre, como en el Gobi de Mongolia, donde el invierno es demasiado frío y el verano muy caliente. Los ecosistemas de los desiertos son frágiles. Cuidemos los árboles para evitar que nuestra tierra se convierta en un triste desierto. Bien dice un dicho: “Es duro fracasar, pero es peor no haber intentado triunfar”  ¡Salvemos lo verde!