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Arena suelta / Por Tayde González Arias

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Cuarta transformación

¿o cuarta desilusión?

El periodismo ha cobrado relevancia, pues el quehacer de informar es necesario y resulta imperante, sin duda, se trata de una de las profesiones que cobra importancia desde el momento de idear el trabajo investigativo o reporteril, y es que son pocos en la  actualidad que informan con veracidad, y de manera libre, pues para nadie es desconocido que quienes hacen de comunicadores responden a intereses de quien paga convenios que suelen ser sus mayores ingresos para poder subsistir.

La información, tiene vida en la voz y la firma de aquellas y aquellos que gracias a una carrera limpia de falacias y apegado a la veracidad de reportero o periodista la hacen pública.

Teniendo en cuenta que en México una de las profesiones de alto riesgo es el periodismo, bien valdría la pena voltear a ver las cifras y los casos en los que muchas y muchos son privados de la vida  sólo por escribir  o decir la realidad de un país, que corrompido o abusado merece saber, las causas y conocer los rostros de quienes fustigan al ciudadano. Desde el michoacano Manuel Buendía Téllez Girón, hasta el caso en Sonora de Santiago Barroso;  merecen ser motivo de aclaración, investigación y en su caso perseguir, presentar y enjuiciar a los culpables, pues nunca la labor informativa puede ser señalada, evitada, perseguida o comprada.

Desde que el gobierno federal en turno, decidió tener como ejercicio diario las conferencias de prensa, el periodismo ha cobrado valor en México, desconozco si eso ha pasado ya por la mente de los informadores, pues si de eso no se han dado cuenta, se están tardando en hacerlo, y saberse  cual valiosa es la  tarea que desempeñan y cómo al contar con una comunicación directa con el Ejecutivo Federal, pueden, incluso, señalar su agenda.

Aunque en estas conferencias, se han inmiscuido personas que nada tienen que ver con la información o el periodismo (se entiende que con credenciales falsas), le han presentado al Presidente de la Nación; Andrés Manuel López Obrador, proyectos que van desde los temas sociales hasta, de seguridad y energéticos, y el hecho de que cada mañana, de forma aleatoria o previa consenso sean las mujeres y los hombres que son encargados de realizar notas y análisis informativos, les obliga a estar constantemente informados de áreas en las que no necesariamente es su costumbre cubrir y temas que son relevantes y de interés general.

El periodismo se encuentra en una oportunidad única, pues quienes informan, cada mañana tienen turno para preguntar e indagar, de asuntos sumamente importantes, y de escuchando las respuestas directas de parte del Presidente, ante ello, quien puede entrar a Palacio Nacional cada día, debe pensar en el interés nacional, en los temas de coyuntura y tratar de generar los cuestionamientos más precisos que permitan además de tener una respuesta, ver nacer compromisos serios de parte de quien tiene el poder de ejecutar las ordenes que se requieran.

La actualidad, representa la reafirmación o la mentira en la que se ha vivido, cuando se habla del cuarto poder, refiriéndose a los medios de comunicación, sólo  por detrás del ejecutivo, el legislativo y el judicial, y una vez que se ha dado la apertura para obtener de manera directa, respuestas a las grandes problemáticas que enfrenta la nación.

Hoy el periodista, además de trabajar para la nota diaria, y a más de hacer el video o reportaje para su medio, debe considerar que es la voz del pueblo, pues debido a que no todas y todos pueden ver y cuestionar a AMLO por las mañanas, puede permitirse ser, quien entre gobierno y sociedad, haga las veces de abogado del pueblo, y lograr de ese modo que se generen respuestas a dudas y compromisos a necesidades, serias y formales a las que se les de seguimiento y se entreguen resultados firmes y palpables.

Para quienes creían que la vida del periodismo había terminado, hay elementos como las reuniones diarias con representantes de medios digitales e impresos, que nos dicen que, los medios de información están más vivos que nunca, aunque hace falta que el empoderamiento al trabajo periodístico sea tarea propia de los que hacen la tarea periodística, pues puede tratarse de una oportunidad única, y a las oportunidades de ésta índole no pueden dejarse pasar. Cuando hablamos de oportunidades, nos referimos a los casos que en las conferencias matutinas se han ventilado, y que debido a que un Presidente muchas veces desconoce, no puede resolver, por ejemplo que a las afueras de Palacio Nacional se encontraba un hombre que estaba siendo perseguido por la delincuencia, y que al ser expuesto por un periodista al Presidente de inmediato se le mando atender, o del caso de corrupción por autoridades migratorias el aeropuerto internacional de la Ciudad de México, contra ciudadanos chinos, casos en los que López Obrador, explícitamente dijo desconocer y de inmediato giró instrucciones para su atención.

No queda más que esperar, a que no existan medios vendidos, ni personas dedicadas a la comunicación e información que se dejen comprar, pues de ser así,  la cuarta transformación seria la cuarta desilusión.