Inicio Opinión La verdadera fundación de México no existe/Por: Martín Ramos

La verdadera fundación de México no existe/Por: Martín Ramos

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-Hace algunos días el Jefe Máximo de la política nacional salió a decir que México fue fundado hace más de 10 mil años;

Lo cierto es que históricamente no existe consenso de cuándo fue que México existe como tal. Unos dicen que fue cuando los españoles llegaron a territorio nacional, mientras que otros afirman que fue hasta 1917 con la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Lo cierto es que en realidad no existe una fecha en la que se fundó México como tal y que se trata de un proceso. Pero para poder determinar cuándo se formó nuestro país debemos determinar primeramente qué es México.

Al intentar responder qué es México, nos encontramos con el problema de conceptualizar qué es lo que entendemos por nuestro país. ¿somos un Estado, una cultura, una nación, una forma de ver la vida, un nombre en un mapa? Somos todo lo anterior y más, pero como Estado -entiéndase un órgano público con imperio y potestad gubernativa- podemos determinar que bajo ese concepto México se formó en uno de tres momentos:

1.- En 1808 cuando la corona española pasó de las manos de Fernando VII a las de José Bonaparte. Con ello, el poder del Virrey Juan de Odonojú perdió legitimación y el gobierno recayó en los ayuntamientos;

2.- En 1821 cuando existió el Primer Imperio Mexicano en posesión del vallisoletano Agustín de Iturbide; o

3.- Cuando Miguel Fernández Félix, alias Guadalupe Victoria rindió protesta como Primer Presidente de México en 1824.

Estas concepciones se basan en que una nación necesariamente debe gozar de soberanía, cuestión que de alguna u otra forma se ejerce en uno de estos tres momentos.

De cualquier forma, el gobierno no fue formado hace más de diez mil años, como lo aseveró nuestro Presidente, y es que el tema no versa en que no sepa exactamente el momento de la fundación de México como nación, sino que realizar manifestaciones de esa manera sin el menor estupor, lejos de constituir un acto de reafirmación patriótica pasa a formar parte de las grandes locuacidades que ya se empiezan a acumular en el presente periodo. México ocupa responsabilidad de todos sus connacionales, pero más aún de aquel que ostenta la voluntad de más de 30 millones de mexicanos, que le otorgaron la más alta magistratura del país.