Opinión

EL HOMBRE ESTA ALTERANDO LOS CICLOS DE LA NATURALEZA

  • P. Ángel Espino García
  • Contemplando la creación  

“Visto un león, están vistos todos, pero visto un hombre, sólo está visto uno, y mal conocido” (Baltazar Gracián)

1.- Había una vez un pintor que hacía retratos rápidos de la gente en la calle. Varios pedían su retrato: señoritas, mamás, niños y uno que otro joven. Un día pasó un borrachito sucio, débil, despeinado, sin afeitar y rota su ropa. A pesar de su aspecto, posó para el pintor quien le dedicó más tiempo del normal. Al terminar su trabajo, presentó al  borrachito su retrato. Al verlo, dijo: ese no soy yo. Ese está bien vestido, rasurado y limpio. Yo no soy. El pintor replicó: ese es el hombre que usted puede llegar a ser, si usted quiere. Usted se ha descuidado, pero puede cambiar. Se emocionó el borrachito con esas palabras. Fue a casa, se bañó, se cambió, se cortó el pelo y se alejó de la cantina, resultando con el tiempo, ser un hombre  limpio y nuevo. Así en la vida: todos hemos venido al mundo con una misión: que lleguemos a ser verdaderos humanos. Sin embargo los golpes que vamos recibiendo pueden alimentar en nosotros una postura negativa interior que nos va destruyendo y nos pueden hacer sentir mal como al hombre del relato, sin rumbo y sin alegría. Si fuimos golpeados por las catástrofes y la incomprensión, podemos restaurarnos, si tomamos una nueva actitud con fe, amor y decisión, porque Dios es más grande que los problemas, y en su corazón abierto cabemos con todas nuestras debilidades.

2.- ASÍ EN LA ECOLOGÍA.- La destrucción ambiental está muy acelerada. Hay un grave despojo y ruptura de los ecosistemas en forma generalizada, con sus raras y hermosas excepciones. La naturaleza está como el borrachito: sucia por la basura, rota por la tala irracional, por la necesidad de la gente debido a la injusticia social, despeinada por la calvicie de las montañas y debilitada por la erosión de los suelos. Si los mexicanos quisiéramos, podríamos cambiar. Sólo necesitamos dos cosas: romper la corrupción y la impunidad, aplicando leyes justas desde el Presidente hasta el último ciudadano. Sabemos que las escaleras se barren de arriba hacia abajo, pero los poderosos las quieren barrer de abajo hacia arriba. Eso no funciona. Si las cosas se arreglan, los bosques se arreglarán. Mientras no, las cosas irán de mal en peor.

3.- LA VOZ DE LA IGLESIA.- Dice el Papa Francisco en Laudato Si: “No quiero desarrollar esta encíclica sin acudir a un bello modelo que puede motivarnos. Tomé su nombre como guía e inspiración en el momento de mi elección como Obispo de Roma. Creo que Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad. Es el santo patrono de quienes estudian y trabajan en torno a la ecología, amado también por muchos que no son cristianos. Él manifestó una atención particular hacia la creación de Dios y hacia los más pobres. Amaba y era amado por su alegría, su entrega generosa, su corazón universal. Era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los demás, con la naturaleza y consigo mismo. En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior”. (No.10)

4.- LOS NUTRIENTES SE RECICLAN EN LA BIOSFERA.- La materia, en forma de nutrientes, se recicla en los ecosistemas y en la biosfera, pero los humanos alteramos los ciclos. Los elementos que integran los nutrientes se mueven continuamente a través del aire, agua, suelo, roca y los organismos vivos de los ecosistemas. Estos ciclos son impulsados por la energía solar y por la ley de la gravedad. Por este movimiento continuado, es posible que Usted esté respirando algunas moléculas de oxígeno transformado de lo que respiró Julio César, Aníbal, Pedro, Pablo, la Virgen María o del mismo Cristo. Dice la ciencia que nada se crea, nada se pierde y todo se transforma. Protejamos la creación. Ya conocimos las tinieblas de la destrucción, ojalá que amanezca de nuevo la luz. Iniciemos el camino de la recuperación. Bien dijo el poeta alemán Goethe: “Todo comienzo tiene su encanto” ¡Salvemos lo verde!

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top button

Adblock Detected

Por favor, permítenos mostrar nuestros anuncios, para poder continuar con el funcionamiento de esta página