Contemplando la creación/Por: P. Ángel Espino García

LA TRAGEDIA DEL SIDA ALTERA LA VIDA DE CUALQUIER PAÍS
“Por muchas que sean las dificultades, no te dejes vencer”
1.- Había una vez un campesino que tenía una mula, la cual por descuido, cayó al fondo de un pozo. El dueño, ante los lamentos de la mula, corrió a ver qué pasaba, y vio que era imposible salvarla. Buscó a sus vecinos para echarle tierra y sepultarla para que no sufriera. Con palas y picos le echaban piedras y escombro al animal. La mula se puso lista y todo lo que le arrojaban lo sacudía hacia el pozo y subía poco a poco sobre el relleno. Soportaba golpes, polvo y piedras, porque el pozo se iba compactando. Admirados los hombres, captaron la estrategia y continuaron con su labor, hasta que la mula cansada y abatida, salió contenta a tierra firme.
2.- ASÍ PASA EN LA VIDA.- Existen muchos problemas sociales, políticos, éticos, ambientales, de salud y de inseguridad, que tienen al país en el fondo del pozo. Pero si enfrentamos nuestros problemas y respondemos positivamente, haciendo a un lado la amargura y los ataques, las piedras que son las adversidades que quieren sepultarnos, nos darán el potencial para seguir subiendo poco a poco hasta vivir en paz en tierra firme. Es casi inevitable rodar varias veces cuando queremos subir, pero el secreto no está en no caer, sino en no quedarse caído en el fondo del pozo. Debemos escoger: o luchar y subir, o quedarse caído en el pozo.
3.- LA TRAGEDIA DEL SIDA.- Existe un gran número de fallecimientos debido al síndrome de inmunodeficiencia humana (VIH/sida), lo que altera la estructura social y económica de un país. Hasta el año 2008 el sida había causado 25 millones de muertos. De ese año a nuestros días, se deduce que dicha enfermedad ha duplicado las muertes. Si el hambre destruye la vida de millones de niños, el sida es el azote de los jóvenes en cualquier país. Esto desencadena una serie de efectos negativos: la baja producción con una economía disminuida y la desintegración familiar. Los analistas proponen tres soluciones: a) Elevar el aspecto ético; b) Financiar un programa masivo para ayudar a los países asolados por el sida. África es el país más dañado por este mal, pero México no se queda atrás. C) Una educación integral pero no fragmentada, como hasta ahora.
No cabe duda que entre más se aleja uno de Dios, más penas encuentra, y mientras más nos acercamos a Dios, más paz tendrá nuestra vida. Con razón decía San Agustín: “La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre”. Cuidemos la naturaleza. ¡Salvemos lo verde!



