Contemplando la creación/P. Ángel Espino García

LA VIRGEN DE GUADALUPE Y LA CONQUISTA DE LA NUEVA ESPAÑA
“Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre” (San Lucas 1)
1.- Cuentan que un día en el Cañón del Colorado paseaba un padre con su hijo de 7años. La mañana era calurosa y el cielo era azul. De pronto el niño tropezó y se lastimó una rodilla. Gritó: Hay, hay, hay. Una voz respondió: hay, hay, hay. El niño volvió a gritar: ¿Quién es? Contestaron: ¿Quién es? El niño se enojó y dijo: ¡Cobarde! Sal de allí. La voz dijo: cobarde, sal de allí. El niño miró a su padre y preguntó qué pasaba. Contestó: hijo, gritemos juntos: te admiro, te amo y te amo. Se oyó: te admiro, te amo y te amo. Quedó admirado el niño, mientras el papá le explicaba en qué consistía el eco. Y añadió: lo que damos o hacemos, bueno o malo, la vida nos lo devuelve. Por tanto: haz siempre el bien y no el mal, pues la vida te lo regresará. Cada uno cosecha y recibe lo que ha sembrado.
2.- ASÍ EN LA CONQUISTA DE LA NUEVA ESPAÑA.- La ignorancia y la idolatría generaban soberbia, odio y crueldad. Con la llegada de la Virgen, la fe unió al pueblo mexicano. Dice el historiador Bernal Díaz del Castillo: “Comenzábamos a subir por las casas entre grandes riscos y peñascos, cuando salieron en paz, ocho indios principales y decían a Cortés llorando, que otros indios los quieren robar, matar y destruir, no debiendo nada. Y que al saber que Cortés tiene buena fama y obra el bien, piden que los defendamos, pues supieron que habíamos puesto presos a los bandidos. Luego pasamos por dos pueblos amigos, y mientras descansábamos porque hacía recio el sol, con las armas a cuestas, cuando un soldado tomó dos gallinas de una casa, y Cortés que lo acertó a ver, hubo tanto enojo, que le mandó echar una soga al cuello, y le tenían por ahorcado, cuando Pedro de Alvarado le cortó la soga con su espada, y quedó tirado medio muerto el soldado. Esto y muchas otras cosas, hizo Cortés para que todos escarmentaran que no hay que robar y se deben guardar los santos mandamientos”.
3.- LA FRECUENCIA Y CRUELDAD DE LOS SACRIFICIOS HUMANOS.- Añade Bernal Díaz del Castillo: “Cada día sacrificaban delante de nosotros de 3 a 5 indios y ofrecían los corazones a sus ídolos, y pegaban la sangre en las paredes. Cortaban a las víctimas sus brazos, piernas y muslos, y los comían como se come la carne de una res como la que se vende en las carnicerías de nuestra tierra, y tengo entendido que venden los intestinos como menudo en los “tíanguez”, que son mercados como los nuestros. Cortés pidió a los caciques que quiten las maldades para ser buenos amigos, que quiten los ídolos y que no les sacrifiquen más ánimas. Los caciques respondieron que no estaba bien dejar sus ídolos, porque sus dioses les daban salud y buenas sementeras, y en cuanto a las sodomías, que pondrían resistencia en ello para que no se use más. Llegaron las luchas, la sangre y el dolor. Fue derrotado Moctezuma y cayó la ciudad de Tenochtitlán en 1521.
4.- EN ESTE CONTEXTO APARECIÓ LA SANTÍSIMA VIRGEN DE GUADALUPE.- Dice la narración más antigua llamada “Nican Mopohua” escrita por Antonio Valeriano: “Diez años después de tomada la ciudad de México se suspendió la guerra y hubo paz entre los pueblos, así como empezó a brotar la fe, el conocimiento del Dios verdadero, por quien se vive. A la sazón, en el año de 1531, a pocos días del mes de diciembre, sucedió que había un pobre indio, de nombre Juan Diego, según se dice, natural de Cuautitlán. Tocante a las cosas espirituales aún todo pertenecía a “Tlaltilolco”. Era sábado, muy de madrugada, y venía en pos del culto divino y de sus mandatos. Al llegar junto al cerrillo llamado “Tepeyácac”, amanecía y oyó cantar arriba del cerrillo: semejaba cantos de muchos pájaros preciosos; callaban a ratos las voces de los cantores, y parecía que el monte les respondía”…Como vemos: Dios nos ama a todos. Dice el Papa Francisco: “Ha venido con gran sencillez, humildad y mansedumbre”. Y también dice la Biblia: “No ha hecho nada semejante, con ninguna otra nación”. Gracias y muchas felicidades a la Santísima Virgen de Guadalupe, la Morenita del Tepeyac. ¡Salvemos lo verde!



