DÍA DE LOS ENFERMOS EN ZITÁCUARO/ por: P. Ángel Espino García

Contemplando la Creación
“Yo estuve con hambre, con sed, preso, enfermo y ustedes me ayudaron”
1.- Había un papá muy avaro que tenía un hijo, al que enseñó desde chico a buscar dinero y ahorrar. Un día el pequeño encontró una moneda y la guardó en su puerquito. Se acostumbró a caminar con la cabeza inclinada, buscando dinero. Al hallar algo, saltaba de gusto y lo ahorraba. Así pasó su vida, y cuando era anciano, contó su dinero ahorrado. Eran mil pesos con diez centavos. ¿Qué le pasó al hombre? Mientras agachado buscaba dinero, sacrificó otros bienes. Perdió ver los hermosos amaneceres, las puestas del sol, el brillo de las estrellas, las noches claras, el majestuoso vuelo de las águilas y de las golondrinas, el colorido de las flores, las hojas de los árboles, las montañas, la sonrisa de los niños, el juego de los amigos, el amor de sus padres y tantas cosas más. Por andar con la cabeza inclinada, perdió los valores más importantes de la vida. Lo mejor es vivir la vida al máximo, en la salud o en el dolor, pero con la fe y el amor de Dios, pues solo vivimos una vez en el mundo y llega la eternidad.
2.- LA VIDA PLENA CONSISTE EN AMAR.- Cuando el escriba preguntó a Cristo: ¿De los 613 mandamientos que tenemos, cuál es el principal? Jesús dijo: el primero es “Amarás a Dios con todo tu corazón” Y el segundo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Por tanto: cuando oras y alabas al Señor o le pides perdón, amas. Cuando pones tu mano en el hombro de tu familia y amigos y les dices: no te preocupes y cuenta conmigo, amas. Cuando hay penas en tu hogar y dices a los tuyos: recemos juntos y saldremos adelante, entonces amas. Cuando te sientes triste, enfermo o deprimido y escuchas al amigo y a tu familia que te dicen: estamos contigo, allí hay amor. Por tanto: “No te enamores de un amor teórico, más bien enamórate de alguien que esté enamorado de ti”.
3.- EL COLOR DE LA CELEBRACIÓN.- El lugar fue el Auditorio del Campo Salesiano. El entorno limpio ofrece paz y libertad, frente al verde campo deportivo con su amplio estacionamiento y la visión parcial de la ciudad. El equipo de liturgia a cargo del padre Agustín García Celis, como siempre: responsable, digno, oportuno y cumplido. Presidió la Eucaristía el padre Gerardo Colín y a su lado el padre Rodolfo. El resto de los sacerdotes confesaron a todos los feligreses que lo requirieron. Después hubo un bonito festival con el alegre mariachi, y se ofreció a todos, un sencillo y rico refrigerio. Dijo Cristo: “Lo que hicieron a los demás, a mí me lo hicieron”. Conclusión: La mayoría de las personas entran y salen de tu vida, pero solamente los amigos sinceros dejan huellas en tu corazón”. ¡Salvemos lo verde!



