Contemplando la Creación

Por: P. Ángel Espino García
SEÑOR CARDENAL: GRACIAS POR LA PRESENCIA DEL PAPA ENTRE NOSOTROS
“Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia” (Miguel de Cervantes)
1.- Había una vez un rey llamado Gerón, 300 años antes de Cristo, el cual mandó construir un gran barco. Llegó el día del estreno, pero para botarlo hacia el mar, era imposible con los trabajadores y máquinas que había. El rey consultó al sabio Arquímedes, quien prometió estudiar el problema. Meses después, el sabio informó al rey que ya había diseñado una máquina capaz de botar el barco y la podría manejar un solo hombre. Era una máquina cabrestante. El sabio invitó al rey para que la operara. Miles de personas participaron en la inauguración. Llegaron el rey y el sabio, mientras los ojos de todos los asistentes estaban fijos en ellos. Arquímedes dio la señal y el rey con suma facilidad botó el barco de tierra firme hacia las aguas del mar. El público muy emocionado, aplaudió tanto al sabio Arquímedes como al rey Gerón.
2.- Así en la venida del Papa Francisco. La palanca que mueve al mundo espiritual es la oración. Morelia fue una ventana a nivel nacional e internacional. Ha sido un sueño hecho realidad. Que el Sumo Pontífice haya estado en el Venustiano Carranza, pasara por el Libramiento, la calle Madero, que rezara en la bella Catedral y estuviese en el estadio Morelos, era algo increíble. Pero gracias a las gestiones de Don Alberto y a su amistad que tiene con el Papa, no ha sido una ilusión, sino una hermosa realidad. También muchas gracias a su brillante y eficiente equipo de colaboradores.
3.- Sin embargo hay cuatro clases de tierra: a) Los duros como el camino dicen: yo no creo y a mí, no me hablen de eso; b) Los que vieron al Papa como un evento: llegó la emoción por las imágenes y la belleza de las homilías, pero los sentimientos se marchitaron; c) Quienes escucharon con amor los mensajes, pero no dan tiempo ni espacio en su corazón, y paulatinamente las hierbas grandes sofocan al trigo que empezaba a brotar; d) Pero hay otros que guardan en su mente el mensaje, lo reflexionan, lo asimilan, y hacen oración para que el Espíritu los ilumine cómo llevarlo a la vida. Allí está la clave: la meditación, la plegaria y la acción. Ojalá que como Arquímedes encontremos la fórmula para que la semilla tan abundante que el Papa sembró a manos llenas en nuestras tierras, no la echemos en saco roto. Quizás haga falta una campaña de oración y una reflexión a nivel Foranía, Zona o Diócesis, pues cuando el suelo está seco, hace falta la lluvia o quizás, una buena tormenta.
4.- He aquí algunas frases del Papa, dignas de escribirse en mármol: 1) “Señor Presidente: le aseguro que en este esfuerzo, el Gobierno mexicano puede contar con la colaboración de la Iglesia católica”; 2) “La Virgen Morenita” nos enseña que la única fuerza capaz de conquistar el corazón de los hombres, es la ternura de Dios”; 3) “El primer rostro que les suplico custodien en su corazón, es el de sus sacerdotes. No los dejen expuestos a la soledad y al abandono. En estas situaciones, que nunca falte la “Paternidad” de ustedes, Obispos, para con sus sacerdotes”; 4) “Ustedes tienen un “plus” y corren con ventaja, pues tienen a la Madre. La Guadalupana quiso visitar estas tierras. Ella es Madre y está siempre dispuesta “a echarle ganas”, dándonos a su Hijo. Y no nos olvidemos de San José, calladito y trabajador, pero siempre al frente, cuidando a la familia”; 5) “Jóvenes: Cristo nunca los invitaría a ser sicarios, sino discípulos”; 6) “Dime cómo rezas y te diré cómo vives; dime cómo vives y te diré cómo rezas”; 7) “La misericordia divina nos recuerda que las cárceles son un síntoma de cómo estamos en la sociedad. Hay que perdonar a la sociedad que no supo ayudarlos y que tantas veces los empujó a los errores”
5.- Todo este caudal de enseñanzas son: “Semillitas de Oro”. Si las guardamos, las meditamos y “le echamos ganas” con la oración, ciertamente darán fruto; pero si no lo hacemos, se secarán. Bien decía Christian Duquoc: “No puede haber encarnación, si el Hijo no entra en toda la densidad de la condición humana”. Oremos por el Papa.



